Los últimos días de Stefan Zweig, de Laurent Seksik y Guillaume Sorel (Norma Editorial)Los últimos días de Stefan Zweig, de Seksik y Sorel (Norma Editorial)

Todos los pretextos son buenos para justificar un reportaje sobre cómics, historietas, tebeos, novelas gráficas o como usted quiera llamar a este maravilloso arte secuencial. El escritor y académico Antonio Muñoz Molina escribió en Babelia (8 de marzo de 2014) que “el tebeo, el cómic, la banda dibujada, es un arte raro que se lee y se ve al mismo tiempo, que está más cerca de la poesía que de la prosa, por su necesidad de compresión y síntesis”. Salvo por la utilización de “arte raro”, estoy de acuerdo con el autor de La noche de los tiempos, El invierno en Lisboa o El jinete polaco.

La inclinación humana a contar historias a través de imágenes o a combinarlas con textos parece ser universal y ancestral, desde la Columna de Trajano a la poesía visual, pasando por los pergaminos asiáticos, la célebre tapicería de Bayeux o los carteles de ciego de los siglos XVIII y XIX. Emociones en movimiento, algo que va más allá de la técnica y que conecta con la cara oculta de una irrepetible experiencia de la vida.

En estos momentos, el cómic se abre a todo tipo de creación artística, aunque las de reminiscencias literarias se consolidan como una de las predilectas por dibujantes y guionistas. Quizá abundan los resúmenes de resúmenes, las adaptaciones hechas sin sobresaltos, las biografías parciales, lo que suscita titubeos entre sus detractores. Vuelvo a estas divagaciones pesarosas cada vez que leo un cómic con estas características. Pero también pienso que de pequeño me aficioné a la lectura tras devorar una y otra vez la adaptación literaria con viñetas de El conde de Montecristo de la editorial Toray. En ocasiones puede servir como vía de aproximación a las obras literarias.

El cómic es un objeto que precisa del papel para disfrutarlo con entusiasmo, pero también un género que se adapta a los nuevos dispositivos electrónicos para explotar nuevos recursos y posibilidades narrativas. No me resisto a definirlo como un valor cultural incalculable en constante transformación.

Debo añadir a estos diez cómics con reminiscencias literarias la reciente publicación de un extraordinario volumen publicado en Blume: Cómics. Una historia global, desde 1968 hasta hoy, de los dos expertos consagrados Dan Mazur y Alexander Danner. Esta visión global, amplia, detallada, repasa la historia de las viñetas en el tramo fundamental de su consideración artística real y se convierte en una magnífica guía de lectura.

Cómics, una alegría para siempre. Feliz verano.

Los ultimos dias de Stefan Zweig

Los últimos días de Stefan Zweig, de Laurent Seksik y Guillaume Sorel, con traducción de Enrique Sánchez Abulí. Esta adaptación de la novela homónima del escritor Laurent Seksik se centra en los últimos seis meses de vida del autor austríaco de El mundo de ayer o Mendel, el de los libros, uno de los grandes narradores europeos del siglo XX, que huyó de su país de origen por su condición judía y que se suicidó en Brasil en 1942 junto a su segunda esposa por el avance del nazismo. Un álbum bellísimo y de gran tamaño que hará las delicias de los amantes del relato cuidado y conmovedor. (Norma Editorial, 20 €)

Kongo

Kongo. El tenebroso viaje de Józef Teodor Konrad Korzeniowski, de Tom Tirabosco y Christian Perrissin, con traducción de Diego Álvarez. Brutal, salvaje, atroz, estas 176 páginas en un denso blanco y negro cuentan el descubrimiento del colonialismo por parte del escritor Joseph Conrad. El expolio infame que mandó hacer el rey Leopoldo II de Bélgica en el Estado Libre del Congo refleja la opresiva atmósfera del África colonial con todas sus miserias: violaciones masivas, asesinatos de poblados enteros, múltiples amputaciones, etcétera. ¿Quién dijo que los cómics eran para niños? (Dibbuks, 20 €)

Don Quijote Kraken

Don Quijote, de Rob Davis, con traducción de José C. Vales. El caballero de la triste figura cabalga de nuevo desbrozando caminos en las páginas de este cómic donde todo se construye con meticulosidad y con ritmo, ofreciendo una magnífica novela gráfica casi tan sorprendente como la obra original, pues el mayor acierto del inglés Rob Davis es sin duda su fidelidad a la obra de Miguel de Cervantes. Una de las mejores adaptaciones del libro más famoso de las letras españolas a cualquier otro medio. Y, sin duda, la mejor que se ha hecho en cómic, capaz de erizarnos la piel y ponernos un nudo en la garganta. (Kraken, 29 €)

La voz que no cesa

La voz que no cesa. Vida de Miguel Hernández, de Ramón Pereira y Ramón Boldú, con prólogo de Joan Manuel Serrat. Esta novela gráfica recorre la biografía del poeta desde su infancia en su Orihuela natal hasta su dramático final, pasando por sus encuentros con Pablo Neruda o Vicente Aleixandre o sus estancias en la cárcel. La voz que no cesa parte de un diálogo imaginario entre Miguel Hernández y un pájaro, inspirándose en un cuento inconcluso titulado El gorrión y el prisionero. Gracias a esta historieta se comprende mejor la atroz realidad de ser español. (EDT, 19,95 €)

La vida soñada del capitán Salgari

La vida soñada del capitán Salgari, de Paolo Bacilieri, con traducción de María Fernández. El estilo aventurero de los libros de Emilio Salgari (1862-1911) ha inspirado a numerosos escritores, desde Umberto Eco hasta Gabriel García Márquez. También al dibujante Paolo Bacilieri, que recorre diferentes momentos de su vida de manera no lineal. Un majestuoso blanco y negro de gran fuerza narrativa y expresividad plástica en el que destacan los paisajes, las ciudades y sus calles, además de sus últimos momentos vitales. Ningún aficionado a los cómics y a las novelas de aventuras debería dejar de leer esta especie de biografía. (Norma Editorial, 20 €)

Don Quijote

Don Quijote, de Flix, con traducción de María Dolores Pérez Pablos. ¿Otro Quijote? Pues sí, porque esta adaptación alemana es de una modernidad que apabulla. Basta echarle un vistazo a este trabajo de Flix para comprender que esta novela gráfica no hace sino reelaborar los temas y personajes conocidos, adecuándolos al tiempo actual. Ahora no queda más que disfrutar de los estupendos dibujos y de las aventuras del más grande caballero que vieron los siglos pasados, sin prejuicios y con ganas. Para darnos cuenta del doloroso sentir de los versos de Garcilaso: el dolor de saber. (Dibbuks, 16 €)

Sentido y sensibilidad

Sentido y sensibilidad, de Nancy Butler y Sonny Liew, con traducción de Santiago García. La historia de las hermanas Dashwood está relatada en cinco capítulos en los que se realiza un minucioso trabajo de recreación de la época transmitiendo la razón y la pasión del texto. Al igual que sus otras novelas, el tema central de esta historia de la novelista británica Jane Austen es el matrimonio, pues los personajes acaban encontrando las parejas que se merecen. El dibujante Sonny Liew ha sabido captar a la perfección el espíritu de los protagonistas y el ambiente que los rodea con un cuidado trabajo gráfico. (Panini Cómics, 15 €)

Vida y opiniones de Tristram Shandy

Vida y opiniones de Tristram Shandy, caballero, de Martin Rowson, con traducción de Juan Gabriel López Guix. Esta adaptación gráfica con detallistas dibujos a tinta de la obra maestra de Laurence Sterne, una de las grandes creaciones de la literatura inglesa escrita a mediados del siglo XVIII, es compleja, enrevesada y también muy divertida. Rowson realiza un exquisito trabajo de recreación, con unos personajes bien trazados, definido por The Independent como “la obra más extraordinaria en la historia de la ilustración”. Ya saben. (Impedimenta, 23,95 €)

Todas putas. Cuentos graficos

Todas putas. Los cuentos gráficos, de Hernán Migoya más quince autoras: Ana Pez, Andrea Jen, Araceli Horcajo, Irati FG, Irene Roga, María Herreros, Patricia Breccia, Olga Carmona, Ana Galvañ, Carla Berrocal, Cristina Daura, Clara Soriano, Mamen Moreu, Natacha Bustos y Sheila Alvarado. Once años después del polémico libro de Migoya, acusado de misógino y de hacer apología de la violación, sale ahora a la luz hecho cómic y dibujado curiosamente por mujeres que pretenden romper las reglas del juego, ajustando cuentas con la estúpida ruindad del ser humano. (Dibbuks, 16 €)

La Odisea

La Odisea, de Francisco Pérez Navarro y Josep María Martín Saurí. Escrita a finales de los años setenta, Norma rescata este legendario trabajo adaptado para una edición de lujo con sobrecubierta de Josep Homs y coloreado a lo largo de sus 72 páginas por Esther Sanz. Este poema épico griego atrubuido al poeta griego Homero narra el regreso del héroe Ulises de la guerra de Troya. Una adaptación magistral, con unos dibujos sorprendentes, de uno de los mayores clásicos de la literatura. Fue uno de los primeros libros que leí en mi vida. En mí respira desde entonces. (Norma Editorial, 22 €)