Reseñas / 19.07.2026
La insoportable necesidad de la inquietud
No puedo leer a Samanta Schweblin en la cama. Después del primer relato de El buen mal tuve que dejar el libro sobre la mesita de noche y mirar un buen rato al techo. Descubrir que tengo arañas. Beber agua. Caminar de un extremo de...